
MMX ha empezado con una avalancha de estímulos mágicos a los sentidos. El primero que se despertó en mí fue el olfato, con el perfume que se puso Maggy, mi mujer, mientras nos preparábamos para salir. Juntos, de la mano, nos dirigimos hacia lo que había de ser, y fue, la última cena del año. No lo sabíamos aun pero, allí nos esperaba una cocina de vanguardia que inundaría nuestros paladares.
La vista y el oído, sin desmerecer la fiesta, la música y las doce campanadas, debían esperar unas horas más. Puntualmente se sensibilizaron a las 17:30 del día 1 con la puesta en escena de "Saltimbanco" en el Circ de Soleil, un espectáculo extraordinario que se merece, por meritos propios, un capítulo aparte.
Ahora una vez hecha la puesta a punto de los cinco sentidos, y con tres días de rodaje en éste nuevo año, sólo nos queda poner la vista al frente con la propuesta de seguir con fuerza, con ganas, con la esperanza puesta en que algo cambiará para ir a mejor...
No seáis escépticos, ¿quien dice que la vida, como el cub de Rubik, no tiene solución?
Ahora una vez hecha la puesta a punto de los cinco sentidos, y con tres días de rodaje en éste nuevo año, sólo nos queda poner la vista al frente con la propuesta de seguir con fuerza, con ganas, con la esperanza puesta en que algo cambiará para ir a mejor...
No seáis escépticos, ¿quien dice que la vida, como el cub de Rubik, no tiene solución?



