22/3/09

Obras son amores, no buenas razones


Mientras unos se dedican a dar vueltas por el mundo predicando palabras y solo palabras, otros, como Vicente Ferrer, dan su vida por los más débiles.

He leído que le llaman cooperante en muchos lugares. No creo que estén muy de acuerdo en Anatapur, seguro que allí lo tienen más como padre, hermano o amigo.

Hoy la familia Ferrer, compuesta por más de dos millones y medio de damnificados, distribuidos en 2278 pueblos, más de 1800 personas que forman su equipo, su esposa, su hijo y todos aquellos que colaboran con la fundación Vicente Ferrer, están pendientes y deseosos de una pronta recuperación, tras sufrir un infarto cerebral.

Desde aquí nos sumamos a éste deseo.

4 comentarios:

La libélula y la luna dijo...

Desconocia esto, pero me uno al deseo de su pronta recuperación. Hay gente que es necesaria y no se les permite irse. Esos que dan la vida por los otros, esos que trabajan sin esperar nada, esos que aman tal vez sin esperar ser correspondidos.
Humildes, desinteresados y altamente comprometidos.
Esos.. valen la pena. Por esos hagamos un rezo.
Ojalà mejore pronto. Tiene mucho trabajo aún.
Que lindo que pongas esto en tu blog
Un abrazo fuerte desde acà.

Lansbury dijo...

nene pasate por mi blog que tengo una cosita pa ti. Un beso cielo

Mi vida en 20 kg. dijo...

Mucha suerte en este camino.

Un beso

Fiebre dijo...

Según su mujer, ya salió de peligro y está "en planta" y aunque semiinconsciente y todo, quería salir del hospital.
¡Qué hombre!

¡La de vueltas que le han dado "los de arriba" por su condición de jesuita y porque su amor al prójimo llegó hasta para repartirlo con la inglesita!

Mucha gente como él hace falta en este mundo y menos estructuras jerárquicas.