15/6/10

Sangre azul vs sangre roja


Semanas atrás escuchaba al rey en rueda de prensa, mientras estaba a punto de salir del Hospital Clínico de Barcelona, decía a los presentes: "En España debemos estar orgullosos de la sanidad pública que tenemos"...

¿Creéis que sabe realmente como está la sanidad pública?, yo estoy convencido de que no. De entrada, porque no es un paciente normal. Vaya por no ser, no es ni paciente. (paciente viene de paciencia, ¿no?).
Me imagino algo así:

Al rey le detectan un tumor, llaman por teléfono desde Madrid y preparan su hospitalización en el Clínico de Barcelona. El rey, escolta y sequito suben al avión que tiene a su disposición y... llegan al Aeropuerto de Barcelona, de allí al Clínic.
Sin pasar por listas de espera lo operan y, tras un rápido postoperatorio, el, escolta y séquito se dirigen nuevamente a palacio, no sin antes hacer unas magníficas declaraciones sobre lo buena que es la sanidad en España.

Yo, allá por el mes de octubre del 2008, pedí visita a "mi médico de cabecera" (*), tenía un intenso dolor en la pierna izquierda. Trás una no exploración, no vio nada raro pero, el dolor seguía allí . Medicación: ibuprofeno.

En mi segunda visita, tras una nueva no exploración, me deriva al traumatólogo. Éste para tener elementos de juicio, pide que me hagan dos pruebas: una resonancia magnética y una electromiografia.

La primera me la hacen en poco tiempo. Que bueno, pensaba yo, porque el dolor continuaba.

La segunda... la segunda todavía estoy pendiente que me la hagan. Han pasado: un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nuevo, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho y diecinueve meses , (ya hemos entrado en el veinte (20). No se si se trata de una lista de espera o es que han perdido mi expediente. Ellos dicen que no, que es normal, ¿normal?...

Y yo, mientras recuerdo las palabras del rey, continúo mirándme miro las venas. Tienen un tono azulado, ¿verdad?. Pero no, por ellas pasa sangre roja.

Está claro que deberé seguir esperando pero, ¿hasta cuando?...de nuevo me duele la pierna... (es lo que tiene ser un plebeyo).

(*) me refiero a aquel que me ha tocado en suerte, aquel que el día que me dé la mano, sólo la mano, hará que salga de su consulta diciendo a todo el mundo: que me ha hecho una gran revisión médica...

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